Personajes del cine con grandes problemas psicológicos

Personajes del cine con grandes problemas psicológicos

La realidad supera a la ciencia ficción, o eso es lo que dicen, ya que el ser humano ha creado algunas películas que nos muestran a personajes que de verdad están al borde de ser llevados al psiquiátrico en una cama de fuerza y con un protector anti-mordiscos al más puro estilo Hannibal Lecter.

Es curioso como existe un género totalmente centrado en la psique humana, es decir, en cómo los problemas psicológicos pueden llevarte a hacer locuras. O precisamente, como en un estado de locura se puede llevar a cabo verdaderas matanzas dignas de ser mostradas al público para concienciar sobre los problemas psicológicos.

Muchas de estas películas se basan en casos reales, lo que es más espeluznante, ya que podemos imaginar que la persona que estamos viendo en la pantalla podría ser nuestro vecino. Lo cual en mi caso no sería nada raro debido a los dos niños que viven puerta con puerta, que vuelven loco a todo el vecindario, y por supuesto a sus padres los que más.

La realidad más allá de las películas nos hace pensar en personajes con problemas mentales, que debido a una falta de conciencia para ir a un psicólogo, se embarcan en aventuras que acaban desembarcando en lugares como la cárcel o el tanatorio. Siempre me gusta recordar la película Seven, en el que Brad Pitt y Morgan Freeman van descubriendo la mente enfermiza de un asesino en serie que quiere reinterpretar los siete pecados capitales a través de asesinatos macabros.

Si ese personaje hubiera ido al psicólogo para decirle las ideas que tenía no hubiéramos tenido el increíble film. Pero como decimos, existen muchos casos reales en los que una visita temprana al psicólogo solucionaría muchas de las situaciones que no deben de ser tan extremas como en las películas, pero que si que generan sufrimiento.

Un psicóloga experta en tratar a pacientes con trastornos psicológicos es Marisa Hernández, licenciada en psicología en la especialidad de clínica por la UNED. Máster y especialista en Psicología Forense, que ejerce en su consulta en Zaragoza junto con otros psicólogos con amplia experiencia. Ella nos ha dado un listado de los personajes más locos de las películas.

Los personajes más locos de las películas

Quizá el personaje que más me marcó durante mucho tiempo fue Patrick Bateman, protagonista de American Psycho, interpretado por Christian Bale. Este personaje era un magnate de wall Street que compaginaba el culto al cuerpo con un apetito desorbitado para las finanzas, además de un instinto asesino que acabaría por dominarlo. Este personaje retrata una sociedad nihilista y egocéntrica en la que la avaricia trasciende los límites de la conciencia humana, American Psycho nos volvió cómplices de aquel asesino urbano al que le encantaba acompañar sus crímenes con canciones de Whitney Houston y Phil Collins.

Uno de los personajes más icónicos del cine, que gracias a la interpretación por Andy Serkys cogió una gran personalidad capaz de ser copiada en series (Big Bang Theory), es Gollum. Un personaje que corrompido por el anillo único mató a sus semejantes, se ocultó en las montañas, degeneró para dejar paso a una bestia repugnante, y encima le mordió el dedo a Frodo. Este personaje siempre es interesante de examinar, pues la bestia ansía poder, y es un reflejo de los personajes del siglo XX que debido al poder acabaron corrompidos llegando a dañar naciones enteras.

Cambiando de registro a uno más actual, es interesante examinar a Bruce Banner, el personaje que se convierte en Hulk en las películas de Marvel. Un personaje que muestra una doble personalidad enfermiza, en la que con el desarrollo de las películas se demuestra que va más allá de la de un super héroe. En la última película de Avengers, famosa por un querido personaje morado, Hulk y Bruce tienen una serie disputa interna que les separa llegando a dañar al grupo de los Vengadores.

No podíamos mencionar al personaje de Tyler en el Club de la Lucha, protagonizada por Edward Norton y Brad Pitt. En este film icónico vemos cómo un personaje acaba metido en un mundo de peleas underground gracias a un hombre que le introduce, hasta que se da cuenta de que sufre una identidad disociativa. Esta película muestra la bipolaridad llevada al extremo, en uno de los mejores finales de pelis de los noventa.

Deja un comentario