
Esta temporada comenzamos pensando que las dos chicas que aprendimos a querer en Supernatural ya se habían marchado, nos molestaba la idea de tener que volver a confiar en féminas cercanas a los hermanos Winchester. Así fue como el regreso de Ruby, con pelo oscuro, nos dio una grata sorpresa.
Dean se veía de alguna forma condenado a mirar el amor entre su hermano Sammy y esa demonio que tan repulsiva le resulta a veces. Tratando de enamorar muchachas en todos los pueblos que visitan parece que el mayor de los Winchester ha encontrado la horma de su zapato.
Publicado por Estrella en Actualidad, Series, Supernatural el 12 Diciembre, 2008
