dic
22
2008

Una serie de adolescente siempre está plagada de amor y odio. Así como esta etapa de la vida se caracteriza por ser de lo más conflictiva internamente y con el exterior que nos rodea, las relaciones que vivimos también se llenan de estos sentimientos encontrados. Gossip Girl lleva al extremo como nadie estas dos pasiones.
Así como Serena y Dan no pueden decidir si desean estar juntos o no impulsados por sus deseos de ser una “pareja perfecta” tenemos el absoluto opuesto de ellos conformado por Blair y Chuck. Estos no se interesan ni por se la pareja perfecta, ni por ser pareja siquiera, lo único que los importa es el juego.
Blair y Chuck siempre sintieron un odio mutuo, el odio que sienten los rivales al reconocerse en el otro como un gran jugador e impostor. Pero sin quererlo siquiera un día se enamoraron y como pasa con los grandes amores el odio se convirtió en pasión y la pasión se transformó en un amor incondicional e imposible que sólo consigue lastimar a ambos.
Ni Blair ni Chuck están dispuestos a ceder un poco de si mismos para el otro, ninguno está preparado para amar sin máscaras ni juegos, y en el momento en que el juego se termina corren el riesgo de perder por completo el interés de la conquista constante por lo inconquistable. Sin embargo en aquellos momentos de dolor extremo y de necesidad imposible de transmitir, el amor los hace callar y convertirse en personas vulnerables por algunas horas donde los abrazos reconfortantes son lo único que importa.
Un historia que no sabemos como terminará, absolutamente impredecible y arrojada al azar. Un juego peligroso que pone sobre la mesa la máxima apuesta: el perderlo todo o el ganar para siempre.
Etiquetas Blair Waldorf, Chuck Bass, Upper East Side
Categoría Actualidad, Gossip Girl, Series
2 comentarios
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EstrellaMUY BUENA NOTA .. GRACIAS!!!!.... ASI SON C Y B... PERO UN AMOR TAN GRANDE NO PUEDE QUEDAR EN NADA......
AHHH!! QU EAMOR!!! ESPERO QUE SE QUEDEN JUNTOS!!